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jueves, 19 de mayo de 2011

El Luca

   Hoy no hay receta, hoy os quiero hablar de donde celebramos Hugo y yo nuestro aniversario ¡¡gracias a todos los que nos felicitasteis!!. Como sabéis vemos a menudo el Canal Cocina, y uno de los programas que más seguimos es "Cocinamos Contigo", Hugo se parte con Sergio Fernández y nos encantan las recetas. Así que pensé que la mejor manera de sorprenderle era llevarle a su restaurante.

   El Luca, así se llama. Un local en Arganzuela, no muy grande, con unas cinco mesas y un par de barras para picar. Todo en blanco con unos cuadros de lo más original. Nos encantó desde que entramos. Nos pedimos unas cervezas, para abrir boca mientras elegíamos; por cierto, la tapa estupenda, una carne buenísima servida en una lata de conservas.

   Ensaladas, huevos rotos, croquetas... ¿¡que elegimos!?  Una de las camareras, encantadoras las dos, nos comento lo que había fuera de la carta. Nos decidimos por una Ensalada de fingers de pollo con miel y mostaza, unas croquetas de boletus y otras de cabrales y como plato fuerte yo unas Gambas al curry con arroz basmati y Hugo una hamburguesa de buey con cebolla caramelizada y patatas. 

   Otra cerveza para celebrar la elección jajaja.  Mientras disfrutamos de la cerveza y esperamos la comida, para sorpresa de Hugo aparece Sergio Férnandez por la puerta, ¡si vierais la cara de Hugo! Un tío encantador, vino a saludarnos y a felicitarnos por nuestro aniversario, y pudimos tener una charla muy agradable con él.
   Después llego la ensalada, muy fresca gracias a la vinagreta, con un sabor estupendo. Seguidamente las croquetas ¡¡que croquetas!!, no se cual nos gustó más, si las de boletus o las de cabrales; eran simplemente alucinantes, se "nos saltó tol el boinón" jajaja. Más cervecita, sin alcohol para mi que hay que conducir. Le llegó el turno a la hamburguesa y a las gambas. Las gambas, picantes, como a mi me gustan; en su punto, jugositas, me habría comido otro plato de lo buenas que estaban. Y la hamburguesa de Hugo, superior, una hamburguesa casera, con la carne picada y preparada allí, pan de barrita, la cebolla en su punto... no os lo podéis imaginar.

   Y como somos de comer, y como muchos os habréis dado cuenta Hugo se saltó a la torera su dieta, no podía faltar el postre. Para mi costi una Mouse de Mango con Galleta de Jengibre, super suave y riquísima; y para mi, por supuesto chocolate, un Coulant con Helado Balsámico y Peta Zetas ¡¡divertidísimo!!

   Como podéis leer el sitio hay que visitarlo, para unas cervezas o para sentarse a comer, pero hay que pasarse. El pecio estupendo, para nada caro

   Quiero dar desde aquí las gracias a Sergio, que después de un día agotador en la Warner con sus fieras vino a desearnos un feliz aniversario y alegrarnos la cena ¡¡¡Ponle peguitas!!


Por cierto, la dirección es Plaza General Maroto 2, teléfono 914 730 425

lunes, 17 de enero de 2011

Nuestra experiencia en El Bulli

   Pues si, después de años intentando conseguir una reserva en uno de los mejores restaurantes del mundo, justo el año que cierra ¡¡lo conseguimos!!. Nosotros pensábamos que iba a ser algo imposible y en noviembre, después de mandar el mail de petición de reserva, me confirman que el 15 de enero a las 20:15 tenemos una mesa esperándonos... aaaaaaaah! Aguanté hasta el día de reyes para darle la noticia a Hugo y hacerle ese gran regalo de reyes.

   Así que ayer sábado cogimos un avión a Girona, nos fuimos a un hotelito a Roses y esperamos ansiosos a que diera la hora para salir.

   Después de un viaje de unos 15 minutos por una carretera horrorosa llegamos, ahí estábamos plantados en la puerta de uno de nuestros sueños. Subimos las escalera y lo primero que vemos es un ventanal enorme donde se ve la cocina y a Adriá... brrr que nervios ¡pá dentro! 

  Nos preguntan si queremos ver la cocina, ¡¡¡como no vamos a querer!!! espectacular, casi tantos cocineros, ayudantes de cocina... como comensales, esa noche eramos 53. Conocimos a Ferran Adriá, unas palabras con el, unas fotitos y directos a la mesa. Tal vez yo me esperaba una decoración más moderna, mas minimalista; pero no, era una decoración sencilla, muy normalita, muy familiar. Nos explican que por delante tenemos unas cuantas horas de disfrute, 40 platos y muchas sorpresas.

   David Seijas, el somelier (aviso a navegantes, aunque se apelliden igual, no es el primo de Hugo... podría a verlo sido y así nos invitaban a algo jejeje) nos aconseja sobre el vino, por que elegir en esa carta de vinos era realmente imposible. Vinos de todos los precios, de todos los países, de todos los olores... nos recomienda un Francés, Meursault Les Caillerets 2004, no somos super entendidos, pero ¡¡¡¡como estaba ese vino!!! 

   Como os hemos dicho, son 40 platos, entrantes, platos principales y dulces, todo en la misma propoción y casi todos con su foto, así que como una imagen vale más que mil palabras, empezamos con el reportaje:

   - Empezamos con unas fresas de Campari y un Mojito Caipiriña caliente:


   - Flauta de mojito y manzana. Podemos decir que es el que más nos sorprendió, había que comerlo a mordisquitos y el "pan" que no era pan, se deshacía en la boca y solo te quedaba el frescor del mojito... una pasada

   - Almendra fizz con amarena y en el fondo empanadillas de alga nori.


    - Chip de aceite de oliva. Una auténtica delicia


   - Palet de hibiscus y cacahuete. Cuando lo mordias era crujiente y la salsa de cacahuete salía, mmmm


    - Ravioli de pistacho. Obviamente nada que ver con unos raviolis de pasta, digamos que lo que sería la pasta era una película finísima y trasparente que al morderla explotaba una salsita de pistacho


   - Porra de parmesano (no hay fotito)
   - Primera versión de la tortilla de camarones, impresionante, como una especie de algodón salado, con camarones super crujientes y un polvito picante por encima.  La segunda versión de la tortilla de camarones. Una especie de galleta con los camarones crudos encima. Completamente diferentes una de la otra.




  

   - Sashimi de langostino (tampoco hay foto, lo devoramos)
   - Langostinos dos cocciones. Primero había que comerse el jugo de la cabeza de la gamba, que está en la cucharita, y después cogías el langostino por las patitas, te comías la cola que estaba ligeramente cocida y después las patitas, que estaban super crujientes.


   - Caña de azucar con jengibre y maría luisa. Esto no se comía, se chuperreteaba todo como la raiz de regaliz. Riquisimo


   - Pechuquitas de codorniz con salsa de escabeche de zanahoria. Había que comerlas en orden, de arriba a abajo; cada una tenía una especia.


   En este momento de la cena, nos traen este paquetito, nos advierten que no se come, son semillas de cardamomo tostadas, tenemos que jugar con ellas, y olerlas mientras comemos los siguientes platos

   - Tordo con cuchara de jengibre. Primero nos teniamos que comer la carne, mientras hueles las semillas, y después el jengibre. Y después las patitas del tordo.


  


 







 - Capuccino de caza

   - Tartar de Tomate con escamas de hielo. Con mucho sabor y super fresquito


   - Cerillas de Soja. Alucinantes, había que empezar por la cabecita dorada, cuando mordías descubrías que dentro estaba la soja. Una chulada. Y Tiramisú oriental, con un sabor a soja genial



   - Crema de caviar con caviar de avellana, una auténtica delicia
   - "Macaron" de parmesano. Parecía, antes de cogerlo, que iba a ser duro y crujiente... y era todo lo contrario esponjoso y muy blandito.


   - Blini trufado... esto es la mayor de las maravillas que he probado en mi vida, el blini estaba relleno de un queso francés im-presionante.


   - Angulas al vapor


   - Almeja negra, con su jugo




   - "ceviche" de lulo y molusco


   - Gazpacho y ajoblaco. El gazpacho es la nieve del centro, y si, sabe a gazpacho


   - Papillote de endivia con esferificación de aceite de oliva y salsa de nueces tiernas
 

   - Ostra con becada. Y el segundo, becada con ostra y de tercero la cabecita de la becada




   - Risotto de moras con jugo de caza


   - Ravioli de liebre con su boloñesa, el ravioli explotaba y el sabor era a estofado de liebre super potente. El  segundo eran Fresas calientes en consomé de liebre, un contraste total!

 

  . Castañas Miméticas, solo una aclaración... no son castañas


   - Ya empezamos con los postres. Esto es un terron de azúcar al te y lima... muy muy muy ácido, fue muy divertido comerlo.


   - Coca de Vidre.


   - Filipinos, cuando lo mordías, dentro estaba liquido y sabía a coco


   - "Pets" de fresa y praliné... muy fresquito


  - Y para terminar, junto con un café delicioso... esta pedazo de caja tooooooda de chocolate




   Y por último os dejamos con la cara de felicidad que se nos quedó después de esta maravilla de cena. Fue divertida, deliciosa e impresionante.



jueves, 18 de noviembre de 2010

Pinchito de Vieiras

   Lo que nos gusta un picoteo en está casa, unas tapas, unos pinchos... en fin que tomarse al final del día una cerveza sola... como que no!

   Recordando un restaurante que frecuentamos mucho en El Rincón de la Victoria (Málaga), el restaurante "Konarte" hemos copieteado a nuestro estilo una entrada que tienen ellos en su carta.

   Necesitarmos (depende de los pinchitos que vayamos a hacer)

Vieiras
Corazones de alcachofas
Panceta
Aunque esta vez no lo pusimos: salmorejo (para acompañarlo)

   Simplemente hacemos por separado a la plancha todos los ingredientes. En una brochueta ponemos una alcachofa, una vieira y un trocito de panceta. En el fondo del plato ponemos una pizquita de salmorejo o bien, echamos un chorrito por encima... y listo.

   Solo falta abrirse la cervecita y acabar el día estupendamente.

martes, 2 de noviembre de 2010

Regreso a los años 50

   Esta vez la cosa no va de recetas, queremos hablaros de un sitio que hemos descubierto. El otro día mientras intentábamos decidir donde cenábamos Hugo y yo junto con mi hermana y mi cuñado. Y recordé a ver visto en alguna revista una curiosa hamburguesería. Localizamos la dirección y el teléfono en Internet y reservamos mesa.

   La hamburguesería en cuestión se llama Peggy Sue, y está ambientada en las hamburgueserías norteamericanas de los años 50. Una chulada la verdad. La disposición de la barra, los letreros con neones, pequeñas jukebox en las mesas… todo te trasporta a esos años.


   Como hamburguesería, no está mal. La comida está bastante buena, pero tiene algún fallito. Una de las cosas buenas que tienen, o que a mi más me gusto, es que la carne no es precocinada y el pan lo hacen ellos, es un pan a la cerveza. Para empezar nos pedimos para compartir una ensalada Cesar, un fingers de pollo con salsa de mostaza y miel y unas patatas fritas con queso cheedar fundido y trocitos de bacon. La verdad buenísimos; sobre todo, para mi gusto, los fingers de pollo, mmmmmm.

   De segundo cada uno pidió una cosa, mi hermana (que tiene nombre, se llama Bárbara) y yo,  nos pedimos, como no, una hamburguesa, la Peggy Sue, que lleva cebolla a la plancha, una salsa con pepinillo picado, ketchup y mostaza. Aparte le puedes añadir lechuga, tomate… pero te lo cobran como extra a 0,50 €. Hugo se pidió la hamburguesa Mary Lou, que lleva cebolla a la plancha, queso azul, bacon y mostaza. Y mi cuñado (que por supuesto también tiene nombre, Alex) se pidió un chicken sándwich. Lo malo de todo esto, que solo te ponían eso en el plato, sin patatas ni nada que lo acompañara, y quedaba un poco desangelado la verdad. El sándwich…. no tenía mala pinta pero a mi no me pareció nada especial. Eso sí las hamburguesas tenían un sabor estupendo.

   Llegaron los postres, eso si que todo tenía buena pinta… aparte de batidos de varios sabores, tenían varias tartas y dulces típicos americanos. Yo caí rendida ante un brownie bien grande y delicioso, acompañado por una bola de helado (que también te cobran como un extra); Hugo pidió los Cinnamon Rolls (Rollos de Canela) acompañados con nata y chocolate caliente, yo los probé y estaban también buenísimos. Eso sí de dieta no es nada de esto eh. Bárbara y Alex prefirieron los batidos. Normalitos.

   La cuenta total de toda la cena más las bebidas, fueron unos 70 €, no nos pareció mal. Es un sitio que recomendamos, aparte de por la comida, por lo divertidísimo del local, y la simpatía de los camareros.

   Tienen varios por Madrid, nosotros fuimos al de la calle Sta. Cruz de Marcenado, 13. También hay en Getafe, Bilbao y Gandía; así que si tenéis la oportunidad pasaos.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Restaurante Antojo

   Os vamos a hablar de uno de nuestros restaurantes fetiche, el Restaurante Antojo. Con ayuda de los abuelos, organicé una noche para los dos solos. Reservé mesa y aparte le pedí ayuda a Cesar Rodríguez, el Chef para que me ayudara a darle a Hugo una sorpresa. Y gracias a su ayuda salió todo a pedir de boca.

   El restaurante tiene muchisimo encanto, es pequeño, no hay muchas mesas, cosa que realmente se agradece. Los productos que utilizan son de primera, y la atención es casi inmejorable. La carta varía segun la temporada, tienen tres tipos de menu degustación 3 platos y postre, 5 platos y postre y 7 platos y postre. Aparte está la carta con platos de cocina fusión con los que elaboran las degustaciones. Respecto a los vinos la carta esta muy bien, pero si no conoces muchos o te gusta que te aconsejen ellos tienen muy buen criterio.

   Como era un día muy especial tuvieron el detalle de recibirnos en la mesa con un cava bien fresquito, asi que empezamos estupendamente. Para cenar, en esta ocasión elegimos, como siempre, el menu desgustación con cinco platos y el postre. El menú consistió en:

- Ostra con ensalada de algas
- Raviolis de gallina en pepitoria
- Vieiras trufadas a la plancha sobre morros de ternera crujientes
- Pulpo asado con crema de aguacate
- Tartar de Atún Rojo
- Ternera de Kobe
- Flor de Hibisco rellena de crema de mango con sorbete

   Todo exquisito. La Ostra fresquísima y la ensalada de algas con sésamo le da un puntazo. Los raviolis, ya los habíamos probado en otra ocasión, pero no creo que me cansara de repetir, porque el sabor es excepcional; la única pega que le veo es que la pasta tal vez sea algo gruesa para mi gusto. Las vieiras con los morros de ternera es una gran mezcla, ayudan mucho las salsas que lo acompañan, pero no pongo los nombres... no los recuerdo. La gran sorpresa de la noche para los dos, fue el pulpo asado; nunca lo habiamos probado, la textura es genial, por fuera crujuente, pero por dentro tiernisimo, y el agucate le acompañaba perfectamente. El tartar de atún rojo de una calidad excelente, iba macerado con aceite de sésamo y coronado con dos lasquitas de merluza (confitada,parecia). Y por último, antes del postre..... carne de kobe. Hacía tiempo que la buscabamos y ayer ¡por fin la probamos!, pero tenemos que deciros que no nos pareció para tanto. Esperamos tal vez un sabor diferente, algo más especial... Con esto no decimos que no esté buena, buena está; es una carne rica, tierna y muy sabrosa por las vetitas de grasa que tiene, peeeero.... a lo largo de los años nos habíamos creado demasiadas espectativas. Pero aun así la teneis que probar. Y de postre algo sorprendente, la flor de hibisco rellena con la crema de mango, nos gustó por que la flor es carnosa, como en almibar con sabor a té; y con la crema de mango y el sorberte estaba delicioso, un final sorprendente.

   Os recomedamos que lo visiteis, está en la calle Ferraz número 36 .

   Y si quereis una noche redonda podeis acabar tomando unos de los mejores Mojitos, en la misma calle, frente al templo de debod, en la Malquerida.