En casa nos gustan los productos frescos, no podemos decir que no entren cosas ya hechas, pero son las menos. Por eso siempre hay en la nevera tomate frito casero y caldo de cualquier clase, hecho en casita. Hoy no hay receta, pero si un truco que utilizo mucho y me dije "¡esto hay que colgarlo en el blog!".
Nosotros hacemos caldo para un regimiento, nos gusta hacerlo despacito, que cueza despacio. El que hice ayer era de verduras (puerro, apio, zanahorias, calabacin) y de pollo. Cuando ha evaporado la mitad del agua, echamos más, y así un par de veces. Cuando lo tenemos listo, al ser tanta cantidad, lo que hacemos, es guardar un poco en la nevera, para ir tirando de él esa semana y el resto lo congelamos en bolsas para hacer cubitos de hielo. Así cada vez que necesitemos caldo, solo hay que cojer los cubitos que hagan falta descongelar y usar.
Para amantes incondicionales de la sopa, como Hugo e Iria, o para poder echar al arroz o a cualquier guiso, es mejor esto que tirar de otros caldos que no sabes que llevan. Esperamos que os sea útil.