Para mi es reconfortante, que la casa al final del día se quede
tranquila. La niña está dormidita, todos hemos vuelto del trabajo, la casa está
en orden, el perro ya ha hecho lo que tenía que hacer. Nos abrimos una
cervecita, charlamos tranquilamente y nos ponemos manos a la obra.
Entiendo que haya gente a la que no le guste cocinar, pero para mi
(nosotros), es un momento de relax y de olvidar el resto. Ya hay platos con los
eso pasa mas, esos platos sencillos, que no tienen complicación pero que están
buenísimos y que sirven para que al final te quedes satisfecho… tanto tu estómago
como tu estado de ánimo.
El plato de hoy es muy fácil, pero fácil de verdad; pero hay que echarle
un poco de tiempo para que salga rico. Se hace con muslos de pollo, y yo no hay cosa que más odie que empezar a comer un muslo de pollo y que
por dentro esté crudo ¡¡Puag!! Por eso hay que dejar que el pollo se haga, con
calma y tranquilidad; y en vez de un vaso de vino hay que tomarse dos, pues uno
se lo toma…
Sigo con sabores orientales… que le voy a hacer! Me vuelven loca. Además
le estoy cogiendo el gusto a la leche de coco. El coco y yo tenemos una
relación de amor/odio; en los dulces no me suele gustar nada que lleve coco,
pero es cierto que los platos salados que llevan leche de coco me suelen
encantar. Espero que os guste esta receta tanto como nos gustó a nosotros.
4 muslos de pollo
1 cebolla grande picada
1 cda. de semillas de cilantro molidas
2 dientes de ajo
1 lata de leche de coco
1 cda de soja
sal y pimienta
cilantro fresco picado
En primer lugar salpimentamos el pollo y los freímos en una sartén. Esto tarda unos 20 -25 minutos, pero es necesario que el pollo no quede crudo por dentro, y a mi me gusta que la piel quede algo crujiente, por eso al principio lo pongo a fuego bastante fuerte, y después lo bajo. Hay que ir dándole vueltas.
Cuando haya pasado ese tiempo añadimos la cebolla y la dejamos hacerse unos 20 minutos, ya con el fuego bajo. Seguidamente, cuando la cebolla esté, añadimos las semillas de cilantro molidas y el ajo. Damos unas vueltas.
Es el momento de añadir la leche de coco y la cucharada de salsa de soja. Lo dejamos cocer 10 minutos y ya estará listo. En el momento de servir espolvoreamos el cilantro picado.
Os aconsejo que toméis este plato con un buen trozo de pan del bueno, porque no os vais a cansar de mojar.
4 muslos de pollo
1 cebolla grande picada
1 cda. de semillas de cilantro molidas
2 dientes de ajo
1 lata de leche de coco
1 cda de soja
sal y pimienta
cilantro fresco picado
En primer lugar salpimentamos el pollo y los freímos en una sartén. Esto tarda unos 20 -25 minutos, pero es necesario que el pollo no quede crudo por dentro, y a mi me gusta que la piel quede algo crujiente, por eso al principio lo pongo a fuego bastante fuerte, y después lo bajo. Hay que ir dándole vueltas.
Cuando haya pasado ese tiempo añadimos la cebolla y la dejamos hacerse unos 20 minutos, ya con el fuego bajo. Seguidamente, cuando la cebolla esté, añadimos las semillas de cilantro molidas y el ajo. Damos unas vueltas.
Es el momento de añadir la leche de coco y la cucharada de salsa de soja. Lo dejamos cocer 10 minutos y ya estará listo. En el momento de servir espolvoreamos el cilantro picado.
Os aconsejo que toméis este plato con un buen trozo de pan del bueno, porque no os vais a cansar de mojar.


