Se fue el calor, y las lluvias tan deseadas por fin han llegado a Madrid. Soy una loca del verano, el poder disfrutar del calor y del sol me encanta, pero, he de reconocer que me estoy empezando a aficionar al otoño, con el fresquito apetece más estar en la cocina cacharreando.
Desde que descubrimos la receta que os traigo hoy, en un libro que nos regalaron en unos grandes almacenes suecos (ya sabeis cuales), en cuanto empiezan a bajar las temperaturas la preparamos. Es un plato bastante completo, y nosotros lo tomamos de plato único, con una ensalada fresca para compensar un poco el curry. Esta vez no le hemos hecho, pero el acompañamiento que más le va es un pan Naan calentito, una delicia.
Supongo que estos suecos habrán llamado a este guiso "hindú" por el curry y el cilantro, los reyes de la gastronomía indi. Nosotros en esta ocasión utilizamos un curry muy suave por que iba a comer la niña, pero si tenéis la opción de poder usar un curry potente con un toque picante sería lo ideal.
Y es que currys hay tantos, como personas que los preparan; en uno de los libros que tenemos he contado hasta más de veinte. En casi todas las recetas los ingredientes que se pueden encontrar son: : ají, alcaravea, azafrán, canela, cardamomo, cebolla seca, apio, cilantro, comino, cúrcuma, jengibre, mostaza, nuez moscada, pimienta de cayena y pimienta.
Mientras os decidís a elaborar vuestra propia mezcla de curry, podéis entrar en calor con este potaje:
3 huevos
2 tomates
2 cebollas medianas
2 dientes de ajo
aceite de oliva
3- 4 cucharaditas de curry en polvo
2 patatas grandes
1 litro de caldo de verduras
cilantro picadito (yo hecho mucha cantidad, pero va en gustos)
En primer lugar cocemos los huevos durante 8 minutos, para que la yema no se cuaje del todo. Cuando haya pasado el tiempo los pasamos por agua fría, y reservamos.
Mientras, pelamos los tomates y los cortamos en trozos pequeños. Las patatas las cortamos en cubos. Una de las cebollas la picaremos fina, y la otra la cortamos en rodajas en juliana, las reservamos por separado. Los ajos también los picamos.
Calentamos el aceite en la cazuela que vayamos a hacer el guiso, y pochamos la cebolla y el ajo. Cuando la cebolla empiece a transparentar añadimos las patatas y los tomates, y los dejamos sofreír unos minutos.
Pasados unos minutos añadimos el curry, le damos unas vueltas y echamos el litro de caldo. Se deja cocer hasta que las patatas estén blanditas. Al final de la cocción añadimos el cilantro picado.
En una sartén aparte doramos las rodajitas de cebolla que teníamos reservadas.
Una vez esté todo, servimos el guiso, añadimos el huevo cortado en cuartos y la cebolla salteada.
Y ya podemos disfrutar de un montón de olores y sabores en un solo plato, un pasada.
Por cierto, antes de terminar os comunico que ya he publicado mi segundo artículo para MDmujer.com, esta vez sobre un proyecto que ha surgido en la red llamado Gastro Radio, no os lo perdáis y buscadme en la sección "Club Gourmet".