No podían faltar en estas fechas las famosas torrijas, por lo menos en mi casa no es posible que falten. De lo que me he dado cuenta es de que debe haber unas mil recetas de torrijas diferentes. En cada casa, en cada pastelería o en cada restaurante lo hacen de una forma; con unos ingredientes base, si, pero cada uno de una manera. Para mí ahí es donde está la gracia de estas recetas.
Por eso os traigo yo las mías, las que he aprendido de mi madre, con pan de molde, no pongo cantidades porque es un poco a ojo, según se vaya necesitando se echa más o menos.
Pan de molde especial tostadas (el de las rebanadas gordas)
Leche
Canela en rama
Azúcar
Huevos
Aceite
Agua
Miel
Cortamos el pan de molde por la mitad, en forma de triangulo.
Cocemos la leche con el azúcar y la canela, lo apartamos del fuego y lo dejamos templar. Cuando la leche ya no esté caliente mojaos bien el pan y lo vamos poniendo en un plato para que escurra un poco.
Ponemos una sartén con abundante aceite a calentar. Cuando esté listo el aceite, cojemos el pan lo pasamos por huevo y lo freimos. Lo vamos poniendo en una fuente.
En un cazo a parte vamos a preparar un almibar con el que bañaremos las torrijas. Necesitamos una medida de agua (yo utilizo un vaso) y otra medida de miel (el mismo vaso). Si necesitamos más, vamos añadiendo de uno en uno. Lo dejamos cocer hasta que reduzca un poco y lo añadimos a las torrijas.
Están divinas!!